Dos errores comunes que pueden costarte caro en una fiscalización de SUNAT y que hacer al respecto.

En mi experiencia, hay dos ideas que se repiten entre contribuyentes y que los dejan expuestos a contingencias tributarias imprevistas que luego pueden alterar su situación financiera y, como consecuencia, su planificación de negocio:

1️⃣ “Si me falta documentación, SUNAT puede pedírsela al proveedor o al cliente.”
2️⃣ “Perdí los papeles, pero ya hice la denuncia policial. Con eso basta.”

Suena lógico, ¿no? Pero no funciona así.

📌 El Tribunal Fiscal ha sido claro:
SUNAT no está obligada a investigar a terceros, por más que el Código Tributario hable del principio de verdad material y que señale que las autoridades deben agotar todos los medios para llegar a ella, incluso si no fueron ofrecidos por los contribuyentes. En sus resoluciones, el Tribunal ha dicho que la Administración no tiene que salir a buscar pruebas que tú no presentaste.
Si bien por principios de proporcionalidad y razonabilidad este criterio no debe llevarse al extremo de que SUNAT pueda presumir hechos tributarios a su antojo ante la falta de pruebas aportadas por el contribuyente ni que se niegue a recurrir a terceros en circunstancias en las que el contribuyente no es quien puede o debe tener la prueba necesaria para sus conclusiones, lo cierto es que el litigio principista siempre es un albur.

Y sobre la pérdida de documentos, el Tribunal también ha sido enfático:
📂 No basta con decir que se perdieron o que fueron robados.
Hay que reconstruir la documentación de soporte, buscar duplicados, respaldos, declaraciones, lo que sea necesario para demostrar que la operación fue real.

Como se ve, el criterio jurisprudencial es que corresponde al contribuyente dedicar esfuerzos más allá de lo que puede resultar razonable dentro de una lógica comercial común, para reunir toda documentación de soporte asociada a sus transacciones, incluyendo aquella producida o poseída por terceros y, por si te lo estás preguntando, no, un acuerdo de confidencialidad privado tampoco te va a librar.

💡 ¿La solución? Auditorías preventivas y cierres fiscales bien hechos.
No esperes a que te toquen la puerta, reúne el soporte necesario con antelación. Una fiscalización puede cambiar el rumbo de tu empresa si no estás preparado. Y no, no es exageración.

🔐 Tu soporte documentario es como el cinturón de seguridad en un auto: no lo usas porque esperas chocar, lo usas porque sabes que si pasa, puede salvarte.

LINK: Dos errores comunes que pueden costarte caro

ZUZUNAGA & ASSERETO ABOGADOS