¿Qué tienen en común un río bloqueado y nuestro sistema tributario?
Ambos impiden que el agua —o la inversión— fluya cuando se llenan de piedras.
Tuve el privilegio de participar en Perumin 37, un espacio donde se discuten los grandes retos del sector minero, y salí con una reflexión clara: si no resolvemos los problemas culturales de confianza en materia tributaria, seguiremos frenando el desarrollo del país.
Durante el evento, se repitieron tres grandes problemas:
✅ El pago de impuestos no se traduce en obras visibles para la población.
✅ Rigidez normativa e interpretativa.
✅ Falta de seguridad jurídica, confianza y predictibilidad.
Sobre lo primero, incluso el propio Ministerio reconoció que cambiar las normas de distribución del canon es casi imposible por razones políticas: miedo a la reacción. Como alternativa, se menciona Obras por Impuestos, pero creo que el problema empieza antes: la rigidez interpretativa de SUNAT, el Tribunal Fiscal y el Poder Judicial, que deriva de la cultura de desconfianza, a lo que se suma un sistema de justicia intrincado y lleno de inconsistencias que deriva en litigios larguísimos, algunos superando la veintena de años.
En varios posts he comentado cómo se interpreta literalmente, se prioriza la forma sobre la sustancia y se elevan los estándares probatorios hasta el absurdo, dejando de lado la razonabilidad y la lógica comercial. Todo esto nos lleva al tercer problema: la falta de seguridad jurídica y predictibilidad.
Lo que más me alarmó fue escuchar a la Superintendenta afirmar que SUNAT aplica la normativa con justicia y predictibilidad. Esa afirmación contrasta con lo dicho por Julio Velarde, Presidente del BCR, quien señaló que la falta de seguridad jurídica y confianza en el sistema judicial es uno de los principales problemas del país, y que esto nos ha convertido en el país con más litigios internacionales por afectación de inversiones, muchos en minería y varios por temas tributarios. ¿Dónde empiezan esos casos? En SUNAT.
La rigidez normativa e interpretativa no solo genera litigios, también mata la innovación. Sin flexibilidad, se limita el espacio para nuevas ideas y estructuras de negocio. Por eso me llamó la atención que varios CEOs destacaran a SENACE como ejemplo: con un marco rígido, pero interpretado con criterio, razonabilidad y lógica comercial. ¿Por qué no soñar con una SUNAT que haga lo mismo? El discurso del cumplimiento colaborativo está ahí… falta llevarlo a la práctica.
Si queremos que el río fluya, necesitamos menos piedras y más puentes.
Porque sin confianza, no hay inversión. Y sin inversión, no hay desarrollo.
¿Qué opinas? ¿Cómo podemos avanzar hacia un sistema tributario que impulse la inversión sin sacrificar control?
Ambos impiden que el agua —o la inversión— fluya cuando se llenan de piedras.
Tuve el privilegio de participar en Perumin 37, un espacio donde se discuten los grandes retos del sector minero, y salí con una reflexión clara: si no resolvemos los problemas culturales de confianza en materia tributaria, seguiremos frenando el desarrollo del país.
Durante el evento, se repitieron tres grandes problemas:
✅ El pago de impuestos no se traduce en obras visibles para la población.
✅ Rigidez normativa e interpretativa.
✅ Falta de seguridad jurídica, confianza y predictibilidad.
Sobre lo primero, incluso el propio Ministerio reconoció que cambiar las normas de distribución del canon es casi imposible por razones políticas: miedo a la reacción. Como alternativa, se menciona Obras por Impuestos, pero creo que el problema empieza antes: la rigidez interpretativa de SUNAT, el Tribunal Fiscal y el Poder Judicial, que deriva de la cultura de desconfianza, a lo que se suma un sistema de justicia intrincado y lleno de inconsistencias que deriva en litigios larguísimos, algunos superando la veintena de años.
En varios posts he comentado cómo se interpreta literalmente, se prioriza la forma sobre la sustancia y se elevan los estándares probatorios hasta el absurdo, dejando de lado la razonabilidad y la lógica comercial. Todo esto nos lleva al tercer problema: la falta de seguridad jurídica y predictibilidad.
Lo que más me alarmó fue escuchar a la Superintendenta afirmar que SUNAT aplica la normativa con justicia y predictibilidad. Esa afirmación contrasta con lo dicho por Julio Velarde, Presidente del BCR, quien señaló que la falta de seguridad jurídica y confianza en el sistema judicial es uno de los principales problemas del país, y que esto nos ha convertido en el país con más litigios internacionales por afectación de inversiones, muchos en minería y varios por temas tributarios. ¿Dónde empiezan esos casos? En SUNAT.
La rigidez normativa e interpretativa no solo genera litigios, también mata la innovación. Sin flexibilidad, se limita el espacio para nuevas ideas y estructuras de negocio. Por eso me llamó la atención que varios CEOs destacaran a SENACE como ejemplo: con un marco rígido, pero interpretado con criterio, razonabilidad y lógica comercial. ¿Por qué no soñar con una SUNAT que haga lo mismo? El discurso del cumplimiento colaborativo está ahí… falta llevarlo a la práctica.
Si queremos que el río fluya, necesitamos menos piedras y más puentes.
Porque sin confianza, no hay inversión. Y sin inversión, no hay desarrollo.
¿Qué opinas? ¿Cómo podemos avanzar hacia un sistema tributario que impulse la inversión sin sacrificar control?
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