Emprender desde el colegio: una oportunidad para enseñar también cultura tributaria
Hoy los chicos aprenden a emprender en el colegio, eso no pasaba en mi época y me parece estupendo, así que quiero aportar desde mi experiencia directa con uno de mis hijos y, claro, desde mi experiencia en tributación.
Desde que este año empezó cuarto de secundaria, mi hijo y unos compañeros iniciaron un proyecto que es parte de un concurso nacional organizado por el Ministerio de Educación que se llama Crea y Emprende, deben presentar una idea de negocio, que sea sostenible y con impacto económico, social o ambiental. Lo mejor, deben hacerla viable, así que aprenden en la práctica las distintas aristas de hacer empresa.
Durante las últimas semanas he visto con sorpresa lo serio del proyecto, no sólo han pensando en un producto asociado al deporte y la salud, sino que han conseguido la forma de fabricarlo y que resulte atractivo, le han puesto un nombre muy creativo y marketero, han buscado la forma de presentarlo y etiquetarlo, han creado reels de tiktok e instagram para promocionarlo con un público objetivo claro y tienen planes de venderlo, si pueden, en tiendas.
Idea de producto, definir mercado objetivo, superar problemas de producción, presentación, marketing y promoción, ventas y desarrollo comercial, lo que hubiera querido que me enseñaran todo eso en el colegio.
Todo súper bien, hasta que me tocó el turno por ser el papá tributarista del grupo. Como parte de la experiencia los chicos querían sacar RUC.
Por un lado me pareció muy bien la iniciativa, eso también es parte de hacer empresa y está muy bien que lo aprendan. Por el otro, ¿sacar RUC? ¿en serio? ¿para un proyecto escolar?
La pregunta me llevó a tener que explicarles, primero, que no podían, necesitan constituir una persona jurídica, inscribirla en registros públicos, nombrar un representante, señalar dirección, nada de lo cual pueden siendo menores de edad. Además, me llevó a señalarles lo que viene después: libros y registros, declaraciones mensuales, infracciones y sanciones, en suma, el costo de la formalidad, para luego tener que hacer nuevos trámites para darle baja a todo una vez terminado el proyecto.
Al final ellos entendieron que su proyecto no podría escalar en esa parte y yo me quedé con la mala sensación de que no podía ayudarlos mucho y, para colmo, que no impulsaba la formalidad. De eso surge la idea de post:
Lo que ha creado el MINEDU es muy bueno, lo felicito públicamente y podría ser aún mejor, si junto con el MEF y SUNAT crean una plataforma especial que permita a los proyectos «formalizarse» para efectos del concurso y así conocer de primera mano los trámites y procesos que implica hacer empresa en el aspecto tributario, ello no solo haría más completa la experiencia de emprender, sino que educaría en cultura tributaria, otro pendiente que tenemos como país.
Hoy los chicos aprenden a emprender en el colegio, eso no pasaba en mi época y me parece estupendo, así que quiero aportar desde mi experiencia directa con uno de mis hijos y, claro, desde mi experiencia en tributación.
Desde que este año empezó cuarto de secundaria, mi hijo y unos compañeros iniciaron un proyecto que es parte de un concurso nacional organizado por el Ministerio de Educación que se llama Crea y Emprende, deben presentar una idea de negocio, que sea sostenible y con impacto económico, social o ambiental. Lo mejor, deben hacerla viable, así que aprenden en la práctica las distintas aristas de hacer empresa.
Durante las últimas semanas he visto con sorpresa lo serio del proyecto, no sólo han pensando en un producto asociado al deporte y la salud, sino que han conseguido la forma de fabricarlo y que resulte atractivo, le han puesto un nombre muy creativo y marketero, han buscado la forma de presentarlo y etiquetarlo, han creado reels de tiktok e instagram para promocionarlo con un público objetivo claro y tienen planes de venderlo, si pueden, en tiendas.
Idea de producto, definir mercado objetivo, superar problemas de producción, presentación, marketing y promoción, ventas y desarrollo comercial, lo que hubiera querido que me enseñaran todo eso en el colegio.
Todo súper bien, hasta que me tocó el turno por ser el papá tributarista del grupo. Como parte de la experiencia los chicos querían sacar RUC.
Por un lado me pareció muy bien la iniciativa, eso también es parte de hacer empresa y está muy bien que lo aprendan. Por el otro, ¿sacar RUC? ¿en serio? ¿para un proyecto escolar?
La pregunta me llevó a tener que explicarles, primero, que no podían, necesitan constituir una persona jurídica, inscribirla en registros públicos, nombrar un representante, señalar dirección, nada de lo cual pueden siendo menores de edad. Además, me llevó a señalarles lo que viene después: libros y registros, declaraciones mensuales, infracciones y sanciones, en suma, el costo de la formalidad, para luego tener que hacer nuevos trámites para darle baja a todo una vez terminado el proyecto.
Al final ellos entendieron que su proyecto no podría escalar en esa parte y yo me quedé con la mala sensación de que no podía ayudarlos mucho y, para colmo, que no impulsaba la formalidad. De eso surge la idea de post:
Lo que ha creado el MINEDU es muy bueno, lo felicito públicamente y podría ser aún mejor, si junto con el MEF y SUNAT crean una plataforma especial que permita a los proyectos «formalizarse» para efectos del concurso y así conocer de primera mano los trámites y procesos que implica hacer empresa en el aspecto tributario, ello no solo haría más completa la experiencia de emprender, sino que educaría en cultura tributaria, otro pendiente que tenemos como país.
#impuestos #tributario #educación